La certificación como ruta al éxito profesional


El ritmo de crecimiento de la industria TI ha generado una creciente demanda de personal capacitado y certificado para diseñar e implementar soluciones cada vez más complejas en las organizaciones. Los desarrollos en la Nube y la inteligencia de negocios son dos de las áreas que han tenido mayor crecimiento en los últimos años.

 

Por esta razón, es importante que tanto empresas como profesionales consideren la capacitación técnica como una prioridad y ventaja competitiva. Está comprobado que los empleados que se mantienen actualizados y se encuentran en continuo aprendizaje son más productivos. Para hablar de este tema, entrevistamos a Noemí Pérez, Mentora titular de los cursos de Desarrollo en Mentori con más de 15 años de experiencia en la industria TI.

 

 

Más posibilidades en una sola persona

 

En la industria TI, una de las maneras más estratégicas para mantenerse actualizado y validar los conocimientos adquiridos en el mercado laboral es una certificación. La experiencia profesional y habilidades prácticas son esenciales para el óptimo desarrollo de soluciones. Al complementarse con un conocimiento profundo de los productos y herramientas, se convierte en un valor agregado para la empresa, razón por la cual siempre buscarán valorarlo y recompensarlo.

 

“Una certificación demuestra que conoces todo lo que el producto te puede dar y sabes cómo explotarlo,” considera Noemí. “Una persona que tiene experiencia y que además está certificada tiene más valor porque puede encontrar más posibilidades que una persona que no conoce todos los aspectos de la herramienta.”

 

 

El aprendizaje como intercambio de experiencias

 

Independientemente del valor profesional de una certificación, el camino que conduce a ella tiene sus propias ventajas. Quienes toman la decisión propia de capacitarse encuentran diversos beneficios en los cursos que difícilmente tendrían aprendiendo por su cuenta.

 

“La diferencia es la transmisión de experiencias,” comenta Noemí. “Al tomar un curso dispones de un instructor que está lleno de ellas, las que adquiere por sí mismo y las que aprende de todos los participantes que acuden a tomar sus clases. Por ejemplo, puedes contar el caso de algún cliente anterior y cómo resolvió su problema.”

 

Adicionalmente, la capacitación estructurada permite a los participantes profundizar en sus conocimientos y adquirir nuevas habilidades en menor tiempo, lo que a su vez los hace más productivos en su labor profesional. “Cuando aprendes empíricamente tienes que dedicar mucho tiempo a investigar,” apunta Noemí, “Al acudir al curso, nosotros ya resumimos toda esa información”. Esto les permite entender todos los conceptos y funciones de manera más precisa y aprovechar el entorno de aprendizaje para resolver dudas enfocadas a escenarios reales o problemas actualmente existentes que necesiten resolver en su trabajo.

 

 

Un hábito que no se debe descuidar

 

El aprendizaje siempre es mejor cuando se practica a diario. Aunque a veces el tiempo y las responsabilidades no permiten hacerlo, mantener la mente activa es una tarea que se puede realizar en cualquier parte. “Mi consejo en estos casos,” finaliza Noemí, “es que aprendan de las personas que ya cuentan con una certificación y que, llegado el momento, lo tomen como un reto, que verdaderamente demuestren que conocen toda la herramienta y validen su experiencia en un examen.”

 

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¿Tú ya cuentas con una certificación? ¿Crees que son un plus en tu CV? ¡Cuéntanos en los comentarios!

 

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